Las efemérides son parte de la vida escolar porque contribuyen a enhebrar nuestra pertenencia a la nación, teniendo un rol decisivo en la construcción de la vida en común. Hoy reflexionamos sobre el 24 de marzo…

El 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas realizaron un golpe de Estado. Derrocaron a la entonces presidenta constitucional María Estela Martínez de Perón y dieron comienzo a una dictadura. El mismo día del golpe, la Junta tomó varias medidas: declaró el Estado de sitio; suspendió la actividad de los partidos políticos; intervino los sindicatos; prohibió el derecho de huelga; instaló la pena de muerte para delitos de orden público; impuso una férrea censura de prensa y removió los poderes ejecutivos y legislativos nacionales y provinciales. En suma: clausuró todas las instituciones fundamentales de la vida democrática.

Desde los primeros años de la democracia, comenzó un largo proceso de justicia que, aún con sus momentos de impunidad, logró sostenerse hasta nuestros días. Aún hoy en muchas provincias argentinas siguen siendo juzgados algunos de los responsables de cometer delitos de lesa humanidad, que por esa condición nunca prescriben.

El objetivo de recordar este momento histórico es construir colectivamente la reflexión y el análisis crítico de los acontecimientos que sucedieron en nuestro país, con una mirada de esperanza y fortalecimiento de las instituciones democráticas.

La Memoria es la que nos permitirá mantener el recuerdo de los que físicamente ya no están. Hacerlos presentes cuando no tenemos una tumba donde rendirles homenaje. La Memoria es la que nos permite luchar día a día contra el negacionismo.

La Verdad es la que nos permite seguir adelante. Saber exactamente lo que pasó es lo que permite a una sociedad enfrentarse a sí misma, crecer, corregirse, saber cuáles son sus valores.

La Justicia es castigar con la ley en la mano. Es decirle no a la venganza, que carcome por dentro y destruye sin permitir sanar.