Hay fechas que en la escuela se festejan con alegría y felicidad porque ponen de manifiesto un sentimiento patriótico muy fuerte.
El 9 de julio de 1816 imprimió una huella en el corazón de todos los argentinos, marcó el inicio de un camino que hoy estamos transitando.
En aquella época, un grupo de personas que representaban a las provincias de nuestro país, se reunieron en la ciudad de Tucumán para declarar la Independencia de Argentina. No fue fácil, pero el profundo sentimiento de libertad y la fuerza de muchos argentinos, hicieron que este sueño se hiciera realidad. Nos dejaron como herencia esta tierra, nuestro País; la libertad y el sentido de identidad nacional.
Es nuestro deber, como lo fue en 1816, defender nuestra identidad, nuestra tierra, nuestros derechos a tener una vida digna. Y seguir gritando todos juntos
¡Viva la Independencia!